Waleska Belisario y la ética del diseño
El pasado 16 de octubre tuvo lugar en la librería El Buscón (Caracas) la presentación del quinto volumen de Experimenta-Libros, dedicado a la obra de Waleska Belisario. Álvaro Sotillo, figura fundamental del diseño gráfico venezolano, comparte aquí una mirada sobre la trayectoria de la destacada diseñadora. Desde los recuerdos compartidos y la huella de Gerd Leufert, evoca el rigor, la sensibilidad y el compromiso cultural que atraviesan su trabajo. Un texto que celebra la contribución de Belisario y reivindica el lugar de las mujeres en la historia del diseño venezolano.
Nos reúne esta tarde del 16 de octubre de 2026 en este espacio ya icónico para los amantes de los libros, la presentación del quinto volumen de Experimenta-Libros sobre la obra gráfica de la diseñadora venezolana Waleska Belisario, bajo la dirección de Felipe Taborda, Gabriel Martínez y Sonia Díaz.
Experimenta es una plataforma y revista especializada en diseño gráfico, industrial, arquitectura y comunicación visual que comenzó su actividad en España en 1988, fundada por un colectivo de profesionales entre los que destaca Marcelo Leslabay, un reconocido diseñador y profesor universitario español.
Experimenta desarrolló, junto al diseñador brasileño Felipe Taborda, la serie «Maestros del diseño en América Latina», que hasta este momento ha publicado en línea 23 entrevistas a diseñadores de 8 países de la región. Allí pueden leer una extensa conversación entre Felipe Taborda y Waleska Belisario, publicada el primero de septiembre del año 2021.
Experimenta-Libros ha comenzado a publicar una serie de monografías sobre el trabajo gráfico de importantes maestros del diseño iberoamericano. Hasta la fecha se han impreso: Volumen 1: Dedicado a Félix Beltrán, maestro del diseño gráfico en Cuba y México. Volumen 2: Cruz Novillo, pionero del diseño gráfico moderno en España. Volumen 3: Horacio Añón, figura relevante del diseño uruguayo. Volumen 4: Vicente Larrea, uno de los diseñadores más influyentes del diseño gráfico chileno. Volumen 5: Waleska Belisario, de Venezuela. Volumen 6: Gustavo Pedroza, pionero de la cultura visual moderna en Argentina. Volumen 7: Actualmente en producción. João Machado, maestro clave del diseño en Portugal.

Sin duda, la incorporación de Waleska Belisario en esta serie eleva automáticamente su trabajo gráfico a paradigma cultural en Iberoamérica. Esta mirada externa rescata una obra que para nosotros se encuentra diluida en la cotidianidad.
Este libro sobre el trabajo gráfico de Waleska Belisario se suma, con un gran valor documental, a nuestra pobre bibliografía sobre diseño. He contabilizado en mi biblioteca personal, entre libros autoeditados, estudios de especialistas y catálogos de exposiciones de diseño, alrededor de 23 publicaciones, incapaces de presentar y reflexionar sobre un diseño gráfico de altísima calidad producido en Venezuela en los últimos 76 años.
Y, para decirlo de una vez, a través del reconocimiento a Waleska Belisario, esta publicación también reivindica la relevante actuación, poco divulgada, de todas las mujeres diseñadoras en Venezuela con una producción de altísima calidad, frente a la patética falta de institucionalidad de nuestro país.
Me corre el temor de no poder hablar con objetividad de la obra gráfica de Waleska. Cincuenta años de una gran cercanía quizás lo impidan. Me alivia un poco la declaración del filósofo español Fernando Savater. Lo voy a parafrasear: «Uno no puede ser objetivo porque uno no es un objeto».
Nos conocimos en la recién creada Galería de Arte Nacional hacia finales de los setenta. En esos años yo frecuentaba el Departamento de Diseño de la GAN, entusiasmado por el desarrollo experimental del sistema gráfico que había concebido para la institución con la idea de sistematizar y emblematizar las portadas de los catálogos de las exposiciones que ahí se realizaban.
Atesoro en mi colección una serie de catálogos con preciosas portadas realizadas bajo esta estricta retícula por Waleska, Carolina Arnal y Óscar Vásquez, quienes luego fundaron en 1989 la prestigiosa oficina de diseño ABV.
Waleska, en la página 18 de este libro, dice:
Hice una pasantía en Editorial Arte, la imprenta más importante del país en ese momento, que junto a Cromotip eran las que más se relacionaban con los museos y el área cultural; en Editorial Arte, junto a Javier Aizpurua, diseñé el libro Angelaciones de Alfredo Armas Alfonso. Después Álvaro Sotillo me preguntó si quería trabajar asistiendo a Gerd Leufert y acepté. Trabajé con él por nueve años y no podía tener mejor profesor. Estaba en el sitio que debía estar, rodeada de arte y diseño.
Como ven, Waleska y yo somos producto del mismo maestro, Gerd Leufert. El diseñador lituano formado en Alemania en la Academia de Bellas Artes de Múnich, que llega a Venezuela en 1951 como emigrante de la posguerra europea, con un pasaporte de apátrida y considerado uno de los grandes precursores del diseño moderno en Venezuela.

Recuerdo que Leufert contaba con mucha frecuencia una anécdota que también fue documentada por la historiadora de la visualidad venezolana Lourdes Blanco para el archivo de voces de la Biblioteca Nacional: su maestro, el insigne Fritz Helmuth Ehmcke —gran renovador de la enseñanza del diseño en Alemania—, les repetía obsesivamente durante las correcciones de las tareas de diseño, para alertarlos del excesivo esteticismo gráfico: «¿Qué le importa a alguien que se está ahogando de qué color es el salvavidas?».
El reclamo del profesor Ehmcke por la esencialidad en el diseño, y la postura ética que seguramente también profesaba y que para Leufert eran condiciones esenciales para estar en el mundo, con toda seguridad fueron transmitidos a Waleska durante esos nueve años de trabajo continuo con Leufert. Él una vez me dijo: «No le puedo enseñar diseño a alguien sin convivencia». Claro, para Leufert el diseño es una forma de vida.
Nuestra cercanía con Leufert nos dio acceso a novedosas experiencias que, en el campo del diseño y en general en la visualidad, estaban ocurriendo en el país. Así fuimos testigos actuantes de la historia local que nos formaba al tiempo que se creaba la tradición a la que pertenecemos.
la incorporación de Waleska Belisario en esta serie eleva automáticamente su trabajo gráfico a paradigma cultural en Iberoamérica.
Con toda seguridad, este profundo sentido ético reforzado por el modelo de enseñanza de Leufert explica el admirable servicio que como diseñadora ha prestado Waleska a la institucionalidad cultural del país, con un vasto trabajo para museos, espacios de arte, fundaciones, eventos culturales significativos e iniciativas independientes.
En su acercamiento en la página 4, el destacado diseñador venezolano Ricardo Báez dice sobre Waleska Belisario:
me atrevo a decir que aparte de su aporte tecnointelectual a la rica y compleja historia del diseño gráfico local, es una diseñadora-ciudadana activa que ha aportado al crecimiento de la imaginería de la cultura contemporánea venezolana, desarrollando su carrera en torno a temas tan amplios (a la vez tan cotidianos) como el arte, la religión, la política y los recursos naturales de Venezuela. Esto no es solamente “diseño total”, es también ser consciente que el diseño gráfico es un elemento clave en la conformación de un país que se niega a desaparecer.
Esta multidiversidad de la obra de Waleska Belisario se realiza en una época que se ha movido hacia lo extraordinariamente específico, condenando la visión holística del diseño. Waleska tiene la capacidad de moverse con naturalidad por áreas del diseño que se han profesionalizado como disciplinas independientes, como el cartelismo, el diseño editorial, el diseño de marcas y el diseño de fuentes tipográficas.
A la exigida esencialidad reclamada por el profesor Ehmcke, Waleska ha sabido sumar lo que yo llamo «el encantamiento», o sea, alcanzar una particular estética gráfica para cada uno de sus trabajos, capaz de transmitir la emoción de los contenidos.
No sé si por la imposición de un rigor cronológico, pero me falta ver en este libro de Waleska los extraordinarios diseños de patrones abstractos para estampado textil que ha estado produciendo con vehemencia en los últimos años. Y aunque creo reconocer uno de ellos en la portada de este libro, no me cabe duda de que solamente este trabajo merecería otra publicación.
Ojalá este libro abra el camino para futuras publicaciones sobre la prolífica obra de Waleska Belisario.
Caracas, 16 de Octubre de 2026
Librería El Buscón. Caracas.
©Trópico Absoluto
Álvaro Sotillo (Caracas, 1946). Diseñador gráfico venezolano y director creativo de Vaca Design Studio. Entre 1962 y 1969 estudió en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas y en el Instituto de Diseño Neumann, en Caracas. Trabajó durante siete años en el Museo de Bellas Artes de Caracas, bajo la dirección de Miguel Arroyo. Posteriormente, continuó su formación en diseño mediante una estrecha relación de trabajo con su maestro Gerd Leufert. Desde 1975, su trabajo editorial ha sido reconocido en los certámenes alemanes «Stiftung Buchkunst» (Mejor diseño de libro de todo el mundo) y en la «Exposición Internacional de Arte del Libro», en los que destacan las siguientes tres obras: «Golden Letter», La emblemática de Gerd Leufert (1985); Diccionario de Historia de Venezuela, segunda edición (1999), y Geohistoria de la sensibilidad en Venezuela (2008). En 2005 recibió el «Premio Gutenberg de la ciudad de Leipzig». Desde 1997, es miembro de la AGI (Alianza Gráfica Internacional). Actualmente trabaja en su estudio VACA y desarrolla investigaciones a través del Laboratorio de Tipografía de Caracas (LabTipCCS).
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