El I Encuentro de Literatura y Cultura Venezolana en el Sur, organizado el pasado mes de agosto de 2025 por Gabriel Payares, Gustavo Valle, Juan Cristóbal Castro, Cecilia Rodríguez Lehmann y Gina Saraceni, tuvo como propósito reunir por primera vez a la comunidad cultural venezolana del continente dispersa en distintas partes de Sudamérica. El evento tuvo lugar en Buenos Aires, ciudad en la que confluyen una significativa cantidad de escritores, artistas, músicos y críticos venezolanos. Sirvió así como un espacio para restablecer de forma creativa el tejido social afectado por la emigración, y para explorar nuevas formas de intercambio entre la cultura venezolana migrante y sus países de acogida.
Reconocer la actual erosión del campo cultural venezolano, dependiente de intereses particulares e iniciativas privadas que no siempre cuentan con los recursos suficientes o criterios necesarios para valorar y visibilizar los trabajos venezolanos en este ámbito, ha hecho necesario abrir espacios de reflexión como este, que pretenden promover una pluralidad de enfoques respecto al hecho migratorio y la importante tradición cultural venezolana. Así, participaron en este encuentro venezolanos residenciados en el Sur del continente junto con importantes intelectuales argentinos, como Luz Horne, Gonzalo Aguilar, Sandra Conteras, Mariano Siskind, Alejandra Laera, Carolina Sancholuz y Mónica Marinone.
En esta primera ocasión se nombró el encuentro con el lema «Mis dos mundos», frase que resume la experiencia escindida del migrante (habitante a la vez de dos espacios geográficos simultáneos), pero que al mismo tiempo hace referencia a la obra del escritor argentino Sergio Chejfec (1956-2022), quien produjo buena parte de su obra durante su estancia en Venezuela, entre 1990 y 2004. Se consideró por eso pertinente rendirle un homenaje a Chejfec, por considerarlo un autor «puente» entre ambas naciones y una figura en la que se amalgaman el aquí y el allá. El evento pretendió, en primera instancia, visibilizar el aporte crítico, literario, artístico y cultural de la diáspora venezolana localizada al sur del contienente, para fomentar con ello una visión más amplia de este fenómeno regional.
El encuentro contó con el auspicio y la colaboración entusiasta del Doctorado en Literatura Latinoamericana y Crítica Cultural de la Universidad de San Andrés (UdeSA) y la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), así como del Centro Venezolano-Argentino Araguaney de la Asociación Civil Alianza por Venezuela y la Fundación para la Integración Cultural del migrante (FICU). Las actividades tuvieron lugar en esos tres escenarios, con una programación que agotó la capacidad de los espacios, y en los que el público dispuso de una oferta de publicaciones de editoriales independientes venezolanas en Buenos Aires.
Durante el cierre del evento se realizó un recital de poesía que abrió el reconocido escritor Igor Barreto, quien compartió desde Caracas a través de una videoconferencia. En el marco del encuentro se llevó a cabo también el lanzamiento del Atlas de la Cultura Venezolana en Buenos Aires, un proyecto destinado a visibilizar la presencia artística y literaria de Venezuela en la ciudad, y que contiene, entre otras cosas, un catálogo de obras de arte venezolanas pertenecientes a los museos porteños, un listado de publicaciones de autores venezolanos publicadas en Argentina entre 2010 y 2025, y un índice tentativo de creadores culturales venezolanos residentes en la ciudad de Buenos Aires.
Para este dossier hemos decidido reunir algunos de los trabajos presentados organizándolos en tres áreas. En primer lugar reunimos las palabras de apertura de Gabriel Payares y Gustavo Valle, seguidos por la conferencia inaugural de Gonzalo Aguilar. En la segunda parte, ofrecemos los estudios y ensayos de Mónica Marinone, Carolina Sancholuz, Betina Barrios Ayala y Juan Cristóbal Castro. Y en la tercera sección incluimos los breves acercamientos, reflexiones y exploraciones que se hicieron como parte del homenaje a Sergio Chejfec de Luz Horne, Sandra Contreras y Alejandra Laera.
Queremos agradecer a todas y todos los que colaboraron en este evento. La compleja situación venezolana amerita más espacios como estos, para seguir pensando e imaginando el país desde dentro y desde fuera de su territorio. Hay que insistir en la necesidad de crear tejidos para la creación y la crítica cultural, con apuestas que incluyan a las comunidades migrantes que, por falta de espacios, frecuentemente suelen quedar excluidas de los circuitos mediáticos tradicionales.